Productos farmacéuticos, de Santa Fe al país

[27-07-2008]

Días pasados se conoció la noticia de que el Laboratorio Productor de Fármacos Medicinales, Sociedad del Estado (conocido como LIF) sería el primero en el ámbito público del país en proveer un medicamento que elabora (cefalexina, en comprimidos) al programa nacional Remediar, perteneciente al Programa Nacional de Elaboración Pública de Medicamentos, Vacunas y Productos Médicos.

Diego Bruno, Guillermo Cleti y Carlos Arques, miembros del directorio; Carlos Minatti, síndico titular; y Roberto Ganín, gerente general del laboratorio.
Diego Bruno, Guillermo Cleti y Carlos Arques, miembros del directorio; Carlos Minatti, síndico titular; y Roberto Ganín, gerente general del laboratorio.

La decisión fue tomada por el Ministerio de Salud de la Nación tras evaluar los laboratorios públicos que funcionan en el país y constatar que el santafesino ubicado en French 4950, de nuestra ciudad estaba en condiciones para elaborar las cantidades de esta droga, para ser distribuida en centros de salud de todo el país. Incluso, se trata de un primer paso para otros proyectos a futuro con Nación, ya que existiría la posibilidad de que en 2009 también se produjeran partidas especiales de alguna amoxicilina, también dentro de la línea de betalactámicos.

Diego Bruno, Guillermo Cleti y Carlos Arques, miembros del directorio; Carlos Minatti, síndico titular; y Roberto Ganín, gerente general del laboratorio, dieron a conocer a El Litoral las características de este moderno establecimiento, que nació en 1947 cuando la provincia adhirió a las políticas nacionales que promovían la creación de las farmacias hospitalarias.

Según explicaron, "la prioridad es cumplir con la demanda de la provincia de los medicamentos que producimos, que en general son para la atención primaria de la salud. El LIF viene entregando lo que pide la Dirección de Farmacia y surgen distintas alternativas de crecimiento, como lo que se dio con respecto al programa nacional Remediar".

El LIF abastece a la provincia de 46 productos, de distintas especialidades médicas, cuenta con el reconocimiento de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y trabaja bajo normas GMP (Buenas Prácticas de Fabricación, por sus siglas en inglés). Al respecto, sus encargados plantearon que "el LIF se fue preparando durante años para este momento, que es la suma de esfuerzos y de capacitaciones para que esto se lleve adelante. Se trata de un momento histórico para la provincia porque produciremos en la ciudad un medicamento para todo el país".

Sin embargo, advirtieron que "la capacidad instalada no será suficiente para abastecer a la provincia, ya que año a año se incrementa el consumo en un 15 % de unidades en el ámbito público como consecuencia de la cantidad de gente que va a los hospitales. Además, siempre tenemos en carpeta poder incorporar nuevos productos, de manera de poder recortar el presupuesto a nivel provincial en compras de éstos si nosotros los podemos elaborar.

Y agregaron: "La escala que pretendemos alcanzar la vamos a concretar cuando tengamos el laboratorio nuevo; es la expansión que necesitamos. Además, en los últimos tres meses, con la crisis del campo a nivel nacional, los servicios públicos se vieron atestados de personas. Esto nos generó una mayor demanda de productos y tuvimos que incrementar la elaboración con relación a lo previsto para este año".

Tres Áreas de Producción
Nuestra provincia consume más del 95 % de las unidades medicamentosas de atención primaria que produce el LIF. Todos los productos son elaborados en esta planta ubicada al norte de nuestra ciudad e incluyen antihipertensivos, antiinflamatorios, antibióticos y piojicidas, entre otras especialidades medicinales que se requieren en la atención primaria de la salud.

La planta cuenta con diferentes áreas de producción: comprimidos betalactámicos y no especiales, con sus correspondientes líneas de envasado (a través de las blisteras, que luego se colocan en cajas, que combina automatismo y trabajo manual); suspensiones pediátricas betalactámicas extemporáneas; y semisólidos (cremas permetrinas para escabicidas y piojicidas).

En sus orígenes, el laboratorio comenzó a funcionar en 9 de Julio entre Junín y Suipacha, hasta que se trasladó en 1983 a lo que era un edificio militar que debió ser readecuado a las exigencias de manufactura de los productos farmacéuticos.

Sus responsables aseguraron que "teníamos un área habilitada por Anmat para suspensiones de antibióticos pediátricos y luego lo hizo con el de comprimidos betalactámicos. Fue un gran esfuerzo llegar a esto porque somos líderes entre los laboratorios estatales".

También destacaron que "esto se logró con mucho tiempo de trabajo y de organización de un equipo humano con alta profesionalización, tanto en el conocimiento técnico y en los modos de gestión y de producción. Está integrado por 63 personas, tanto farmacéuticos, bioquímicos, técnicos especializados en cada área, ingenieros químicos, contadores, abogados, licenciados en químicos, entre otros, pero también involucra a todas las personas de la empresa".

Calidad Garantizada
A tono con las exigencias nacionales e internacionales de control y la fiscalización del sistema de producción de medicamentos normativa que cambia permanentemente, teniendo en cuenta el concepto de mejora continua, los responsables del LIF adelantaron que "está preparado para absorber nuevas exigencias normativas a futuro".

Asimismo, recordaron que "la política de esta empresa es reafirmar el concepto de calidad. Hay muy pocas que invierten tanto en control de calidad, por ejemplo, destinando nueve profesionales a ese área. También tenemos equipos de última generación que permiten saber cuál es el producto evaluado y su pureza, entre otros".

En este sentido, agregaron que "la manera de demostrar que un medicamento está bien hecho es saber cuánto dura, ya que mientras tanto las drogas están interactuando y hay que ver que su actividad terapéutica siga estando igual con el correr del tiempo. Tenemos un área específica para el estudio de la estabilidad de los medicamentos. En lo que denominamos museo se guardan muestras de los medicamentos elaborados en los últimos años, según la legislación vigente, además de las materias primas. También certificamos la calidad de la fórmula maestra, al momento de elaborar, que ya está aprobada por la Anmat. Si se denuncia en algún establecimiento de salud que un medicamento elaborado en el Laboratorio no tuvo el efecto deseado se busca el medicamento en cuestión y se le hace el control necesario".

Los profesionales destacaron que "el último sector de elaboración fue construido en 2003, para suspensiones pediátricas. Es una carcaza de mampostería (pared de ladrillos) y adentro está una estructura de construcción en seco, donde está el área. Tiene tres entradas (materias primas, personal y material de acondicionado) y un egreso (el producto terminado). También contamos con un área de depósito de las materias primas para elaborar los medicamentos, además de otro tipo de insumos. Cuenta con una sala de pesada independiente, de manera aislada, los excipientes y materias primas. También tiene una sala cerrada y precintada de medicamentos psicotrópicos (de uso restringido, bajo triple receta), tal como se exige".

Varios Nombres
En 1987, la legislatura santafesina sancionó la ley de creación oficial del Laboratorio Productor de Fármacos Medicinales (LPFM), y en 1989 la que se autorizaba a transformarlo en Sociedad del Estado. Posteriormente, en 2007, el laboratorio volvió a ser llamado LIF (Laboratorio Industrial Farmacéutico), como se lo conoció popularmente desde sus inicios.

Nueva Planta, a Futuro
Durante la gestión anterior, el Ministerio de Salud había comprado un terreno en jurisdicción de Sauce Viejo, sobre la autopista Santa Fe-Rosario, para construir una nueva planta para el LIF. Se había llamado a licitación para las obras, pero no había prosperado el proyecto. Sin embargo, las actuales autoridades provinciales pretenden continuar con esta idea.

En este sentido, integrantes del directorio aseguraron a El Litoral que "tenemos el compromiso del gobernador y el ministro de que harán todo el esfuerzo para que podamos construir la nueva planta, en un predio propiedad de la provincia, adquirido por el laboratorio que está ubicado en Sauce Viejo. Por distintas circunstancias, se llamó a licitación el año pasado, pero perdió vigencia y cayó".

Asimismo, aclararon que "ahora hay que hacer de nuevo el proceso licitatorio. Tenemos el proyecto y el detalle de los requisitos del pliego de licitación. Nos está faltando la inclusión de esta propuesta en el presupuesto 2009 y poder construirla. Será una planta muy moderna, en sintonía con las normativas internacionales (como las del Mercosur). Con la nueva planta va a ser necesario incrementar el recurso humano".

Fuente: El Litoral

 
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